¿Para qué sirve la I.T.E.?

Anteriormente ya habíamos mencionado el tema en el artículo “La importancia de una buena ITE”, pero vemos que nuestros clientes aun no tienen muy claro lo qué es realmente, así que en este artículo hemos querido aclarar esas dudas.

La inspección técnica de los edificios es un informe técnico en el que se refleja el proceso de revisión al que se ven sometidos multitud de edificios a lo largo y ancho de nuestro país. El objetivo de este informe es prevenir problemas, aunque para ello se tengan que realizar derramas por parte de los propietarios de la vivienda.

 

La inspección técnica de edificios o I.T.E. como comúnmente se le conoce, es un proceso minucioso que se realiza teniendo en cuenta todos los factores que afectan a la seguridad de nuestro edificio. Usando la homología de la ITV, del anterior artículo, tenemos que revisar todos los aspectos y comprobar que son aptos para su uso, frenos, alumbrado, neumáticos, suspensión, cinturones de seguridad… Puesto que solo cumpliendo todos los requisitos de la inspección se obtiene la tranquilidad que otorga saber que nuestro edificio es totalmente seguro, y no presenta ninguna patología o "enfermedad".

Por eso cuando nos avisen que realizaran la inspección de nuestras viviendas, no deberíamos asustarnos, en principio es un simple chequeo rutinario. Gracias al mantenimiento que se realiza en los edificios el resultado por lo general suele ser positivo.

 

Como en todos los chequeos, podríamos decir que la inspección técnica tiene cuatro apartados fundamentales a revisar;

  • Las fachadas y medianeras.
  • La cimentación y la estructura, siendo este punto uno de los más importantes de revisar.
  • Las cubiertas y terrazas, analizar el estado de impermeabilización así como la estanqueidad.
  • Las redes de Saneamiento, Fontanería e Instalaciones propias del edificio.

Si alguno de estos apartados tuviera algún problema, el técnico encargado del estudio, gracias a su cualificación es capaz de analizar y detectar cualquier patología o daño, así como de exponer las soluciones necesarias para subsanarlo.

 

En el caso de que durante el proceso se detectaran errores o daños, tocaría a propietarios e inquilinos, decidir la manera más acorde entre las propuestas de subsanación. La mayoría de los casos se solucionan con obras menores en un corto plazo de tiempo.

 

Solo los casos detectados de deficiencias graves son los que requieren una intervención inmediata, estos se deberán ejecutar tal y como explica el informe de la ITE, en el menor plazo posible, y así evitar que el problema vaya a mayores. Una vez realizadas estas obras, el inspector encargado revisara si los daños continúan o se han eliminado, dando así el aprobado al informe, mediante un certificado de aprobación positiva.

 

En muchos casos, los propietarios pensaran que esto es un jaleo y un desembolso económico, por lo que será un alivio saber que existen apoyos económicos y subvenciones para ello.

 

 

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