Trucos para calentar la casa

Hacerle frente al invierno, manteniendo a ralla lo más posible nuestro consumo energético, es posible con los medios adecuados.

Puede que cuando estés leyendo este articulo te encuentres fuera de casa, deseando por volver al calor de la manta y el sofá para resguardarte de estos días de frio con viento y lluvia, estos días en los que los paraguas no merecen la pena, porque con la humedad típica de nuestra zona te calas hasta los huesos.

Bueno pues desde DoSS Estudio te damos ánimos para estos días y unos consejos para combatir el frio cuando llegues a casa sin gastarte el sueldo en la factura de la calefacción. Y te preguntaras ¿Cómo? Pues según un informe del Instituto de Diversificación y Ahorro Energético (IDEA), encender la estufa o el brasero eléctrico supone el 45% del consumo energético de los hogares nacionales, lo que se traduce en un importante gasto del presupuesto familiar mensual.

La vivienda por sí sola no propaga calor, pero los electrodomésticos que tenemos generan un aumento de la temperatura que, aunque en época de frio sea escaso, se puede aprovechar”, enuncia Manuel Barrera Viera, presidente del Colegio Profesional de Ambientólogos y experto en Energías renovables, que añade: “La clave, sin embargo, esta en la energía solar. Hay que buscar que el calor de fuera se guarde dentro para que no salga. Y si no tenemos ninguna producción de calor interna, dependerá de la capacidad de aislamiento que tenga el hogar”. Esto ya lo habíamos mencionado desde DoSS Estudio, pero ahora bien si no tiene usted calefacción (o no quiere encenderlas), aquí unos consejos prácticos para combatir estos días de frio.

-      Ventile, pero lo suficiente

Como hemos mencionado en otros artículos, es importante ventilar la vivienda para evitar otros problemas, pero solo se necesitan cinco minutos para ventilar una vivienda al completo, diez como mucho si las ventanas no están bien dispuestas o son pequeñas, y con estos días de viento podríamos decir que hasta menos. No ventilar en momentos muy fríos, o “Por la mañana, tras despertarse”, aclara Barrera Viera. Así conseguiremos que uso diario de la vivienda; limpiar, cocinar, el poco sol exterior… genere algo de calor ambiental.

-       Divida y vencerá

No es que tengamos grandes palacios, pero seguro que tenemos estancias a las que no damos un gran uso, cuartos y baños de invitados, habitaciones de los hijos que ya no viven en casa, bien, pues si cerramos estas estancias, sobre todo los baños, conseguiremos que el calor generado por las que si usamos se concentre mejor, y no se pierda tan rápidamente por la ventilación o el mal aislamiento.

 

-     No desaproveches el sol.

Lo ideal en estos casos seria que en las horas en las que incida más el sol a nuestra vivienda, estén todas las ventanas y ventilaciones cerradas, para crear hablando coloquialmente “un efecto invernadero”, pero eso si es importante que no haya ningún obstáculo que impida a esos pocos rallos de luz entrar al interior, obstáculos como persianas o cortinas. También hay que tener en cuenta el sentido inverso, en el momento que se ponga el sol, es necesario cerrar persianas y cortinas para evitar que el calor se esfume. Este proceso no tiene que ir en función de Mañana y Tarde, si no en función de la incidencia solar, puede que a primeras horas la habitación este en penumbra y que por las tardes tenga algo de sol.


-    Evitar huecos y rendijas

Un remedio económico que desde DoSS Estudio os hemos mencionado, es usar burletes, y cintas para evitar las rendijas en las ventanas y puertas, con ello evitaremos la circulación de aire entre estancias en nuestra vivienda, o la fuga del calor hacia el exterior. Además Barrera Viera comenta que “elude la sensación típica de que entra corriente pero no sabes por donde, y es mucho más habitual de lo que pensamos”.

        -    La vegetación colindante

Este consejo está destinado más a aquellos con viviendas de tipo unifamiliar o en pueblos, y tiene que ver con la importancia de un buen planteamiento de la vegetación que rodea nuestra vivienda. Ya que dentro de lo posible es conveniente evitar que ningún tipo de vegetación impida el soleamiento de nuestras viviendas invierno, y si en verano. Si pudiera elegirse, Barrera recomienda vegetación de hoja caduca, cuya ausencia de hojas en invierno no obstaculiza el sol, mientras que en verano refresca bajo su sombra. Rafael Salmerón, Director del Centro de jardinería Los Peñotes, en Madrid, es de su misma opinión. “en climas templados como el nacional funcionan mejor las caducifolias, puesto que permiten la insolación de las fachadas y protegen del viento en invierno, y en verano con su sombra, ayudan a enfriar”. Según la Asociación Española de Centros de Jardinería, una buena elección de la vegetación que nos rodea llega a producir alrededor de un 25% de ahorro energético.

-    La importancia de los colores

En otra ocasión en DoSS hablamos de la psicología del color, pero hoy nos referimos a algo que seguro habéis notado en múltiples ocasiones, y es que cuando lleváis una blusa negra notáis más calor que si fuera blanca. Esto se debe a que los colores y la temperatura están relacionados, cuanto más oscuro es el color del objeto, más calor absorbe, como corrobora un estudio dela universidad estatal de Campinas, en São Paulo, Brasil, que afirma que el negro capta el 98% del calor que le llega, seguido del gris (90%) y verde oscuro (79%). Lógicamente esto se puede aplicar al hogar, ya que los colores claros o blancos absorben el sol, pero devuelven la luz, de manera que filtran poca energía, por lo que es conveniente hacerse con un sillón oscuro para las hostiles tardes de invierno que absorba el calor y nos lo transmita.

-   Alfombras

El suelo es elemento constructivo que mayor pérdida energética posee. En invierno, está a una temperatura media de 10 o 12 grados, mientras en verano asciende a 14 o 16”, según Barrera Viera, por lo que el uso de alfombras, que sin ser aislantes, nos separan del suelo y conservan la temperatura como ya hemos mencionado en DoSS. Aun así, la mejor solución es contar con un suelo de parque o moqueta, más confortables y calientes de por sí que los pavimentos cerámicos o de piedra.

-   No podía faltar la manta

Hay algo mejor para combatir estos días de frio como los planes de “mantita y peli”. Con el frio suave, tener una manta sobre nosotros mientras estamos en el sofá ayuda al confort térmico, especialmente las de pieles animales, porque según García Villalón, “son los aislantes más eficaces”. Afortunadamente, existen otras alternativas muy efectivas, como la lana, capaz en condiciones de frio y humedad, de generar calor debido a la aislación térmica que proporciona, y gracias a su absorción, de hasta un 30% de su propio peso en vapor de agua, no transmite sensación de humedad. Otras opciones destacadas son la manta polar y la franela, compuestas de fibras sintéticas, poliéster y algodón. También se puede aprovechar para encender algunas velas y crear así un ambiente más cálido, aunque su uso no ayude a incrementar la temperatura del hogar.

-    Actividad frente al frio

Ser activos es una opción muy recomendada para nuestra salud, pero en invierno, el frio es más agudo para las personas con mal riego sanguíneo, por lo que la práctica deportiva ayuda a mejorarlo y a sentir todas nuestras extremidades a una temperatura agradable. “A una persona mayor no le pedimos que salga a correr, pero sí que se mueva lo máximo posible, de manera que el frio sea más suave”, destaca Barrera. “El ejercicio produce calor debido a que el cuerpo consume energía metabólica y esta lo transforma en un incremento de la temperatura corporal, registrada por el hipotálamo para comenzar la sudoración”, dice Ángel Luis García Villalón, catedrático de Fisiología de la Universidad Autónoma de Madrid. Por lo que mantenerse activos favorecerá el riego sanguíneo y nos ayudara a sentirnos calentitos en estos días de frio.

 

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